Almacenamiento BESS
Bancos de baterías solares e inversores: alta densidad energética y propagación entre módulos.
Una celda dañada, sobrecargada o defectuosa libera oxígeno y gases inflamables desde su interior: el thermal runaway. No se apaga con agua y se reenciende sola horas después. Entender el mecanismo es el primer paso para mitigarlo.
El riesgo térmico de las baterías de iones de litio ha evolucionado. De acuerdo con la norma internacional ISO 3941:2026, los incidentes con baterías de iones de litio (donde no hay presencia de litio metálico) se clasifican oficialmente como Fuego Clase L. Este marco normativo reconoce que no nos enfrentamos a un incendio convencional, sino a un evento electroquímico de alta densidad de energía. Abordamos directamente los riesgos críticos que subraya la norma: el embalamiento térmico en cascada (cascading thermal runaway), la emisión de gases tóxicos explosivos y la peligrosa energía residual (stranded energy) que provoca reigniciones.
Un incendio de litio no es un fuego de combustible: es una reacción química autoalimentada dentro de la celda. El agua enfría la superficie pero no la reacción interna, y los polvos ABC no penetran. Por eso un evento mal atendido se convierte en pérdida total.
Bancos de baterías solares e inversores: alta densidad energética y propagación entre módulos.
Respaldo crítico con litio junto a equipo que no puede pararse ni mojarse.
Autos, montacargas y flotas eléctricas en carga: el punto de mayor incidencia.
Almacenaje de producto con litio: una celda defectuosa compromete todo el inventario.